Monografía LA MISERICORDIA

preparado por SERVAL

Transcripción completa

La tríada superior del Árbol de la Vida está formada por las esferas de La Corona, La Sabiduría y El Entendimiento. Son de un nivel muy abstracto, tratándose en realidad de tres aspectos de la Unidad Primordial. Para que se dé nacimiento a la creación, es necesario que se produjera un brusco descenso de la energía. Sin embargo, dado el elevado nivel de la primera tríada, se produce un abismo que requiere de una fuerza especial para ser traspasado. Esta fuerza está representada por una esfera invisible en el Árbol, llamada Conocimiento (Daath). Es la esfera del Devenir, siendo sus elementos principales la Percepción, la Aprehensión y la Conciencia. Es móvil y por ésta, entre otras razones, no se le representa.

Traspasado el abismo, el "velo que cubre el santuario", aparece la primera manifestación creativa que podemos concebir. Esto es lo que representa la cuarta esfera, La Misericordia.

Esta esfera, ubicada en el centro del Pilar de la Misericordia, es equilibrada por la esfera de La Fuerza, que se encuentra en el lado opuesto del Arbol. La Misericordia es emanada por El Entendimiento y emana a La Fuerza. Podemos imaginar que la energía de cada esfera, al ser activada al máximo, desborda dando nacimiento a la siguiente.

Es el aspecto paternal del Creador, en cuanto preservador y protector, equilibrando lo destructor de La Fuerza. Es anabólico (análogo a la ingestión y asimilación del alimento para transformarlo en tejidos orgánicos). Se contrapone a la esfera de La Fuerza que es catabólica, encargada de eliminar todos los deshechos.

Esta esfera representa el momento en
que todo lo abstracto comienza a
realizarse, lo que estaba en potencia,
comienza a hacerse acto.

Así operamos en la esfera de La Misericordia cuando a partir de una abstracción damos comienzo a la idea de una nueva actividad. Por ejemplo, frente a un sitio vacío, eriazo, deseamos construir una casa. Contemplamos el terreno imaginando cómo será la casa, sus habitaciones, jardines, estructura, vías de acceso, vehículos, personas que podrían habitarla y visitarla, relaciones con la comunidad, etc. De modo que todo trabajo creador es posible debido a mentalidades e inteligencias que operan en función de esta esfera.

La mayoría de las organizaciones espirituales son conducidas por un líder que no las creó, sino que existían con anterioridad. Hay unos pocos maestros organizadores que están destinados a crear un nuevo movimiento a partir de lo existente. Para ello deben tener la visión de esta esfera, que les permita obtener de los niveles superiores de la creación las abstracciones que guiarán su construcción mental y luego física. Solamente si tienen este nivel de conexión, podrán hacer durar su creación en el tiempo.

En el Círculo Aleph se tuvo una percepción con 15 años de anticipación sobre su desenvolvimiento futuro. Todo se fue cumpliendo de acuerdo a lo previsto, pues no se hizo sino cumplir la Voluntad Superior.

Sin embargo, la mayoría de los seres humanos aún no ve más allá de sus narices, más allá de la conciencia racional. Es decir, actúa en la décima esfera (El Reino) y no en la cuarta.

En esta esfera se aprehenden los conceptos abstractos, que están destinados a concretarse a la luz de la experiencia.

La mente o inteligencia divina formula ideas arquetípicas para que la substancia de la creación pueda tomar forma.

Si queremos convertirnos en creadores, debemos mentalizar primero las ideas abstractas, alimentar nuestra mente con pensamientos simientes, lo que permitirá que comiencen a tomar forma en el mundo. Esta es la gran diferencia de quienes tienen éxito y son conductores de la humanidad del común de la gente. La gran masa sigue a unos pocos que son los líderes: éstos tienen claros sus objetivos y los visualizan en su mente primero, a la perfección.

El Sepher Yetzirah menciona a esta esfera como la Inteligencia Cohesiva. Es decir, es la esfera de la organización de los recursos superiores para equilibrar la creación por el bien común. También es llamada la Inteligencia Receptiva y vemos aquí la asociación con el brazo izquierdo, que le corresponde a nivel microcósmico.

Esta esfera representa el inicio de la manifestación en el mundo de la forma, emanando desde aquí los delineamientos del mundo. En consecuencia, esta es la esfera de los Maestros.

La Misericordia se refleja en La Gloria, a través de la esfera de La Belleza. Para que la conciencia humana pueda elevarse de la forma a la fuerza, tiene que descender lo Divino de la fuerza a la forma. Así, la energía provocada por el adepto en sus meditaciones hace descender la Misericordia divina, pasando por el centro del equilibrio (la esfera de La Belleza) hasta La Gloria, esfera donde adquiere formas mentales comprensibles para la conciencia humana. De esta manera es posible conectarse con los Maestros Ascendidos sin proyecciones de la propia personalidad del meditante. Expertos en estas prácticas, como los Maestros Espirituales o guías, pueden ayudar a encontrar la manera de conseguirlo pronto. Esta es la correcta y elevada manera de contactarse con los Maestros, a su nivel, en la propia conciencia exaltada, en la misma Inteligencia Cohesiva.

 Los Maestros y los maestros

Esta es la esfera de los Maestros. Como hay diversas formas de nombrar a las almas humanas más evolucionadas que han traspasado la ronda de encarnaciones físicas, nombremos con mayúscula a estas entidades. También se les llama Maestros Idos, Maestros Ascendidos, etc.

En nuestra vida terrenal, existen los guías físicos, maestros espirituales reales, que tienen conexión directa con estos Maestros. Algunos prefieren llamarlos de otra manera. Esto depende del vocabulario que emplee el grupo o de los prejuicios que tenga. Como quiera que sea, alguien debe dar la enseñanza, alguien debe guiar y dirigir. Un grupo sin organización funcional no llegará lejos. Además, para aprender cualquier oficio, lo inteligente es dejarse guiar por quien sabe hacerlo, para luego, a lo mejor, prescindir de ese maestro. Con mayor razón en el sendero espiritual, el cual es mucho más difícil que cualquier profesión.

Esta es la esfera de los que educan, de los Magister, que dan magisterio.

Quienes carecen de la guía de quien haya hecho un camino, el cual ha cometido suficientes errores como para acercarse al sendero espiritual, pueden caer en una gran ilusión.

Al intentar dejarse guiar por su maestro o guía interno, careciendo de comparación visible externa, suelen extraer de su propio subconsciente sus propias ideas, prejuicios y deseos reprimidos. Los proyectan afuera y los interpretan como entidades superiores que les guían.

Si se carece de la iniciación de esta esfera, el estudiante está limitado a movilizarse en la novena Esfera. El Fundamento. Como cree que se ha conectado con realidades superiores, no hará intentos para elevar su nivel de consciencia, ignorando muchas veces por toda su vida lo que realmente significan y privándose de avanzar en su evolución.

Por sí propio se habrá construido una morada en la esfera de las ilusiones, y continuamente, será engañado por los fantasmas que inconscientemente, él mismo ha proyectado.

"Si pudiera funcionar en términos de Kjesed (La Misericordia), percibiría las ideas arquetípicas animadoras, de las cuales estas imágenes mágicas no son más que sombras o representaciones simbólicas. Podrá utilizarlas de la misma manera que un matemático utiliza los símbolos algebraicos. Trabaja mágicamente, como lo hacen los Adeptos Iniciados y no como los hechiceros". (Dion Fortune)

El Maestro ascendido, lo está porque ha sido liberado de karma y no reencarna más. Su consciencia pertenece a esta esfera.

Pudiendo pasar a una evolución superior, no necesitando más del proceso de vida y muerte terrenal, eligen permanecer en esta dimensión para ayudar a sus hermanos más jóvenes en evolución. Estos Maestros son muchos, aunque la humanidad conoce a unos pocos por su nombre, los maestros instructores, quienes se comunican directamente con hermanos elegidos en la Tierra.

La función de los maestros es ser intermediarios entre las Fuerzas Divinas o la Voluntad de Dios con la humanidad.

Un maestro encarnado, físico, si es real, estará enganchado a uno o más Maestros Ascendidos. Este maestro físico no podrá escapar por completo a las limitaciones humanas, de herencia y del medio ambiente. Por esto será un buen guía en la medida que mantenga esta conexión. Para asegurarla, un maestro real llevará una vida consagrada a la Voluntad Superior, habrá experimentado mucho en la vida, tendrá que haber superado muchos errores, armonizado lo más posible su personalidad. Tendrá que desarrollar muchas virtudes: humildad, discreción, sencillez, bondad, amor, etc. Haber dedicado muchas vidas a su perfeccionamiento, al trabajo sobre sí, al trabajo grupal, a la meditación y consagración. Su misión será la de ser canal para el mundo de estos Maestros Ascendidos.

El Logos es una creación inmediata del Creador Supremo. Su meditación da nacimiento a los mundos, su conciencia, al desenvolverse, constituye la evolución de la vida. Concibe ideas arquetípicas extraídas del Inmanifestado. Los Maestros Idos concretan estas ideas abstractas. Pero, por estar todavía a un nivel tan elevado, no es posible de ser concebido por la mentalidad humana corriente. Los maestros espirituales tienen por misión captar estas formas concretas de los Maestros Idos y enseñarlas a sus estudiantes para que colaboren con el plan creativo y aceleren su evolución. Es una ilusión, pues, creer que se puede acceder fácilmente a niveles tan abstractos de la creación: se requiere una gran preparación que solamente unos pocos seres humanos han llevado a cabo aún. Sin embargo, los maestros enseñan que estamos comenzando una nueva era, en la que toda la humanidad comenzará a desarrollar esta capacidad. Por tanto, la humanidad deberá hacer un trabajo sobre sí que le permitirá acceder a una edad dorada de paz y amor, única posibilidad de lograrlo. Los maestros del Tercer Milenio enseñan a sus estudiantes a armonizarse, a trabajar sobre sí, servir, cooperar grupalmente, solidarizar, acceder a los Misterios Menores, para luego, ingresar a los Misterios Mayores, donde expresarán lo divino que hay en cada uno. Entonces, comenzarán a conectarse también directamente.

En el nivel terrenal, es muy difícil que alguien, desde la conciencia física, pueda meditar sin contaminarse con sus propias ideas y condicionamientos subconscientes. En esto le ayudará un guía real, permitiéndole confrontar sus conclusiones con la experiencia de una ininterrumpida cadena de maestros y discípulos a través de los siglos. La única manera de obtener una comunicación sin interferencia alguna es elevando la conciencia a nivel de la Esfera de La Misericordia (Kjesed), comunicándose de mente abstracta a mente abstracta. Pero para esto, repetimos, hay que prepararse.

Los Maestros se contactan con los maestros (o discípulos o adeptos o instructores o como quiera llamarles) en la Esfera de La Gloria, lugar de la Magia Ceremonial.

Un adepto tiene que ser capaz de controlar las fuerzas que está involucrando. Un día su maestro le ordenará: haz lo que quieras, esa es la única ley. Pero, de todos sus actos deberá dar cuenta. Este "hacer lo que se quiera" debe entenderse en cuanto instrumento de la voluntad superior y no de su propio ego. Se supone que el adepto ha de estar permanentemente conectado con las leyes universales. El maestro procurará preparar al discípulo para que se desarrolle por sí mismo, que sea capaz de resolver sus problemas y encontrar su tener que ser. Primero le prepara en obedecer y conocer; luego, gradualmente, le enseñará a ser verdaderamente libre, con responsabilidad, conocimiento y sabiduría.

Y ¿qué sucede si un discípulo se equivoca? Al maestro sólo le cabe advertirle que esta tomando un camino errado. Pero, por la ley del amor y la caridad, debe respetar el libre albedrío humano. Para muchos, la única manera de aprender es perder por un tiempo las bendiciones que ha recibido en un grupo de desarrollo iniciático real; si vuelve con arrepentimiento sincero, demostrando haber tomado conciencia, puede reintegrarse.

Los Maestros, en sus meditaciones sobre la Divinidad, pueden percibir telepáticamente estas ideas arquetípicas en la Mente Divina. (Gareth Knight)

Relaciones mitológicas

Tradicionalmente se asocia a Júpiter, el cual en astrología es llamado el Gran Benéfico, reforzando la idea de bondad y misericordia divina, manifestada en esta Esfera y haciendo posible la Creación. Análogamente, nuestras pequeñas creaciones deben estar dotadas de este estado misericordioso.

Le corresponden los dioses de todas las mitologías que sean regentes, benefactores sobre los hombres. O los aspectos de cualquier dios o diosa que se relacione con lo dicho. Así, por ejemplo, Zeus como Padre de los Dioses está relacionado con La Sabiduría: pero en cuanto rector de los dioses y de los seres humanos, se relaciona con La Misericordia.

Los dioses de esta esfera representan la fuerza divina que da felicidad y gozo, de acuerdo con la necesidad de sus criaturas. Es decir, representa el acto de amor y caridad que vela por el bien de los demás y les acepta en sus condiciones y limitaciones.

El Creador nos acepta y se adapta a nuestras limitaciones. Por su inmenso amor limita su ilimitación. Esto mismo ayuda a la liberación de las criaturas en su camino evolutivo. ¡Digno de reflexionar para aplicar lo mejor posible en nuestra existencia cotidiana y tener rectas relaciones con todos los seres vivientes!

Junto a estas divinidades, están presentes las del rigor o severidad, de la Esfera de La Fuerza. Esto permite mantener el equilibrio creativo. A primera vista pueden aparecer negativas, pero no hay mal en las fuerzas divinas.

El mal es producido por el ser humano precisamente por no actuar equilibradamente con todos los aspectos de la creación.

El mal existe por el error humano y por las mismas entidades negativas que ha creado, las cuales deberán ser consumidas por la misma humanidad que las creó.

Dios tiene el brazo izquierdo de la Misericordia y el brazo derecho de la Fuerza o severidad. Gracias a estas dos manifestaciones equilibradas se mantiene la armonía de la creación; no pueden existir por sí solas.

La Misericordia es una fuerza real de la creación y los distintos pueblos la representaron de diversas formas de acuerdo a su grado evolutivo. Los dioses que idearon para simbolizarla se caracterizan por ser creadores, conservadores y redentores. Es un reconocimiento que sin este aspecto no habría creación alguna. Todos los seres emergen desde este principio cohesivo.

Nuestras pequeñas creaciones también deberían contar son este aspecto y con esta fuerza cohesiva. Este es el gran secreto de éxito y es un gran secreto del esoterismo que hemos revelado una vez más.

Psiquismo superior y psiquismo inferior

Las percepciones que se obtienen a través de una meditación trascendente son de diverso tipo, según a la esfera a que se llegue. Para acceder al lugar donde el Plan Divino se manifiesta, la Esfera de La Misericordia, se debe traspasar la limitación mental de la personalidad. Por tanto, hay que haber dominado la relajación, concentración y meditación. Hay que conseguir un alineamiento y disciplina de la personalidad, de modo que ésta no contamine la meditación. Luego, si se accede a la Esfera, se obtendrán en la mente imágenes abstractas que con el tiempo irán descendiendo a la conciencia cerebral, requiriendo una adecuada interpretación para comprender los mensajes recibidos. Esto es un trabajo de psiquismo superior y se requiere haber recorrido bastante camino.

Si el meditante carece de conocimiento y preparación, accederá a la esfera de El Fundamento, obteniendo imágenes muy concretas. Verá ángeles, personas, ancianos, extraterrestres, etc., dependiendo de su cultura y formación. Esto, porque no son más que representaciones mentales de fuerzas de la naturaleza. Cada persona las percibirá conforme a sus creencias. Sin embargo, si bien es interesante e importante acceder a este conocimiento, el estudiante está todavía en un primer nivel de su evolución espiritual. Esto lo debe tener muy consciente, para continuar el camino y sobrepasar este psiquismo inferior. Estas experiencias desorientan a muchos psíquicos, desviándolos del verdadero camino espiritual.

Lamentablemente , son miles los estudiantes que ven la luz a través de un velo, creyendo que eso es todo lo que pueden alcanzar: nadie les enseñó a descorrer ese velo y descubrir el templo al otro lado.

Los trances psíquicos están al alcance de cualquiera, pero los Grandes Misterios están a disposición de algunos elegidos que lo han merecido por su humildad y consagración.

Es necesario el control emocional, el desarrollo mental, para acceder a la mente superior. Luego, dominar la personalidad en los momentos de elevación y así se estará menos vulnerable al error.

El psiquismo inferior ha desprestigiado mucho al esoterismo, haciendo que mucha gente huya de estos conocimientos, perdiéndose la oportunidad de un real acercamiento espiritual.

La Misericordia en el Mundo de las Emanaciones o Atziluth

El nombre divino que le corresponde es El o Al formado por las letras hebreas Aleph y Lamed. Una representa el comienzo de las cosas y la otra, el ala de un pájaro. Es el nombre de Dios en cuanto principio creador de nuestro universo.

 La imagen mágica
La imagen mágica es la un rey en su trono, representando a un gobernante en tiempo de paz. Se trata de un monarca bondadoso, contrapuesto a la imagen de la Esfera antagónica, un rey en su carro de guerra.
Esta imagen corresponde a la fuerza estabilizadora de esta Esfera, ubicada en el centro del Pilar de la Misericordia.
En la vida hay momentos para actuar de manera conservadora y pacificadora y otros momentos en que hay que ir a combatir por nuestros ideales, contra la ignorancia, el fanatismo, el error, la ilusión, los condicionamientos negativos, las emociones perturbadoras, etc. Cuando se desee restablecer la calma, una meditación con la imagen de esta Esfera, obrará "milagros".

 La Misericordia en el Mundo de la Creación o Briah

Tzadkiel es el Arcángel correspondiente en la jerarquía creativa. Puede ser meditado como una brillante radiación sosteniendo el símbolo del Cosmos (un universo redondo, curvo), siendo valioso para invocar ayuda que combata las inestabilidades mentales y emocionales.

 La Misericordia en el Mundo de la Formación o Yetzirah

La acción de la Esfera en esta dimensión es efectuada por las huestes angélicas llamadas Seres Luminosos o Brillantes (Chasmalin). Nos dan la idea de esplendor de La Misericordia, luminosidad tranquilizadora y armonizadora. Es muy conveniente cuando se puede invocar como ayuda para construir acontecimientos en nuestra vida.

 La Misericordia en el Mundo de la Acción o Assiah

Júpiter es el planeta correspondiente, conocido en astrología como el gran benefactor. Puede meditársele cuando se desee esta tonalidad en el mundo de la Acción, visualizando una atmósfera de color azul.

 Relación con el microcosmos

Corresponde en el microcosmos, o sea en el ser humano, al brazo izquierdo. Se dice que la imagen sostiene en su mano izquierda un globo, como símbolo del gobernante que sostiene firmemente la creación por la que debe cuidar.
En prácticas de meditación, pueden visualizarse sosteniendo un globo dentro del cual está lo que quieren proteger y cuidar, con sabia firmeza.

 La Virtud

La virtud correspondiente a esta Esfera es la obediencia. Emanando una sabia autoridad desde la esfera de La Misericordia, se tornará efectiva en la medida que haya obediencia en quienes la reciben. El personalismo y egoísmo deben ser sacrificados para que se cumpla la Voluntad Superior. En vez de luchar por los estrechos fines contaminados por la ilusión y los condicionamientos, el iniciado se pone como instrumento de lo superior; sacrifica lo inmediato por un futuro que lo conduce por el sendero espiritual.

A otro nivel, esta Esfera está presente en el mundo cotidiano cuando debemos sacrificar nuestros impulsos por el bien común, nuestra voluntad por el consenso que nos permita convivir en una sociedad cada vez más compleja. Se debe desarrollar la visión universal, la concepción de la Vida Una, para hacer participar en igualdad de oportunidades a toda la humanidad, dejando la limitación de lo concreto, de los localismos y de los nacionalismos.

La libertad no puede ser real sin la responsabilidad. Hay que invocar a los maestros de La Misericordia para que nos guíen a tener una mayor conciencia planetaria. Para ello, los pueblos deberán ser gobernados un día por guías sabios, inspirados en la fuerza de esta Esfera.

 El Defecto

Los vicios, producto de desequilibrada recepción de energía de esta Esfera, están relacionados con lo social. Son ellos la intolerancia, el fanatismo, la tiranía, la hipocresía. No se puede tener una visión amplia universal, una verdadera expansión de la conciencia, si no se aceptan otros puntos de vista, si no se está dispuesto a aprender de los demás, de otros modos de pensar, etc.

El poder es la prueba más peligrosa que una persona puede tener. Cuando lo tiene, allí se manifiestan sus vicios y defectos, con el agravante que pueden hacer mucho daño a los demás. El poder hace creerse a muchas personas dueñas de la verdad, que su camino es el camino, que son elegidos por la divinidad. El poder corrompe a quien no está preparado para asumirlo. Las tiranías son conducidas por estos pobres seres que se creen demasiado superiores a los demás como para respetar otras maneras de pensar y son penetrados por la vanidad, la crueldad y el fanatismo.

El error de quien asume la autoridad, generalmente en el caso que sea impuesta por él o por otro, está en no darse cuenta que, por su imperfección, tiene aspectos en los cuales no es digno ni consecuente regir.

El fanatismo es un error de la condición humana por tener una visión parcial de los hechos y tomarla por la totalidad. Una formación holística en el estudiante le impide ser fanático.

El iniciado debe cuidarse de seguir el camino regular, con humildad y sencillez, para que a su momento sea iluminado por lo superior y cumpla una misión, no a su gloria, sino a la gloria del Creador, manifestado a las criaturas a través de esta Esfera.

No a nosotros, oh Jehová,
no a nosotros,
sino a tu nombre la gloria
(Sal 115:1)

Símbolos de La Misericordia

Su número es el cuatro, representación de los cuerpos geométricos, de los cuatro vértices del sólido regular más simple, el tetraedro.

Esta figura, la pirámide regular que tiene por lados cuatro triángulos equiláteros, es el primer sólido de tres dimensiones. Simboliza la primera manifestación concreta ya que una figura plana, por ser de dos dimensiones, es una abstracción, existente solamente en el plano de las ideas.

También le corresponde el símbolo de la cruz de cuatro brazos iguales, representando el equilibrio de los cuatro elementos de la creación (fuego, agua, aire y tierra; o principios activo, pasivo, neutro y transición) a los cuales se domina.

También son símbolos de la esfera de La Misericordia la esfera, el cetro y el báculo: atributos de poder real.

Los colores de esta Esfera están asociados también a la realeza.

Preparado por Serval