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Contenido:
El Cuadrante de Apolonio Nuevo
Caritas Reseña biográfica de Louis-Claude de Saint-Martin Mecanismos Trastornos producidos por las emociones El control de las emociones
LAS EMOCIONES. Primera parte.
Uno de los objetivos principales del primer grado Martinista es el trabajo con las emociones, lograr reconocerlas y controlarlas, sin reprimirlas, con el fin de conseguir una vida afectiva equilibrada y armónica. Esto permitirá desarrollar la vía cardíaca y preparar nuestros vehículos inferiores para una plena manifestación de nuestra espiritualidad. Es importante, en consecuencia, recordar los aspectos fundamentales de las emociones y de los sentimientos.
La emoción es una experiencia impregnada de tono afectivo, un estado especial de excitación en que los sucesos empujan al organismo e inducen un patrón de disposición afectiva y de cambio corporal característico.
La emoción es un estado de alma o ánimo que se caracteriza por una conmoción de todos los planos del ser. Las circunstancias que dan nacimiento a la emoción pueden ser clasificadas como de situaciones inesperadas.
La persona, en lugar de sentirse en el papel de actor en el mundo, se encuentra con que actúan sobre ella.
Las emociones pueden abrumar a las personas y hacerlas incapaces de actuar, o bien, pueden servir de impulso de la voluntad.
A los estados afectivos moderados comúnmente se les llama sentimientos y a los más violentos se les llama emociones.
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Volver a página principal del martinismoMotivación ð estímulo externo o interno ð Centros superiores del cerebro ð centros del hipotálamo ð Sistema Simpático ð Sistema Parasimpático ð Sistema Endocrino ð Sistema Circulatorio ð Sistema Digestivo.
La causa de la emoción es la motivación, aquello que tiene la virtud de mover o paralizar. El efecto es la alteración del ánimo.
La emoción está impregnada de un tono afectivo positivo o negativo. Esta conmoción del alma se traduce en una conducta.
Por ejemplo:
La ira: agresión
El amor: abnegación
La culpa: expiación
La aflicción: abatimiento
El miedo: paralizaciónLa causa de la emoción es la motivación, aquello que tiene la virtud de mover o paralizar. El efecto es la alteración del ánimo.
El saber y el intelecto no son siempre la causa que guían nuestras decisiones, sino por el contrario. Estas emanan directamente de la voluntad que elige lo que más le agrada en uso y abuso de su libre albedrío.
Existe en la personalidad de todo ser humano una amplia gama de estados afectivos tales como: instintos, sentimientos, pasiones, locura y otros. Estos influyen en la producción de nuestros actos de la manera más decisiva y forman parte de la vida afectiva provocando una gran composición en el estado de ánimo, arrastrando a la voluntad y determinando nuestras decisiones, siendo una parte importante de nuestro ser moral. Las emociones hacen al ser humano y a las naciones, escriben la historia.
El móvil de todas las acciones buenas o malas, es la sed de felicidad, unas veces para sí, otras para los demás. La razón y el saber nos hacen desear la dicha, pero no dicen de qué modo podemos adquirirla más fácilmente y sus dictámenes sufren el influjo de las emociones.
El influjo de la parte afectiva sobre la intelectual hace que los seres humanos muden con frecuencia de modo de pensar sobre un mismo punto, aun permaneciendo invariables todas las circunstancias.
Se comete un grave error al olvidar la influencia del corazón en nuestros juicios y toma de decisiones, por cuanto afecta todo cuanto hacemos. El escaso interés por las emociones, a pesar de saber que son las principales impulsoras de nuestros actos, llevan a la mayoría a centrar sus esfuerzos en el cultivo de la inteligencia, como si por el hecho de conocer el bien, se pudiera conseguir éste por la vía intelectual. Debes comprender que hay que desarrollar el hábito de someter tus estados emocionales a los dictámenes de la recta razón y de las rectas relaciones.
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Trastornos producidos por las emociones
Aspectos Físicos
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Estos son los más notorios, pero hay infinidad de otros cambios dependientes de la gravedad de la conmoción o emoción. Por ejemplo, distintos grados de alegría lo reflejan la sonrisa, la risa, la carcajada.
Podría decirse que la existencia transcurre entre dos grandes emociones: La vida, la unión del óvulo con el espermio, como un cuerpo más junto con el espíritu; y la muerte, la expiración, el cuerpo separado del espíritu. Entre una y otra existe todo un desarrollo de las emociones: angustia, miedo, terror, odio, celos, pena, repulsión, histeria, ternura, sobrecogimiento, compasión, inspiración, entusiasmo, éxtasis, frenesí, alegría, excitación, amor, etc.
El sistema nervioso sirve de red para el encadenamiento de estas manifestaciones hacia las glándulas, estómago, corazón, es decir, todo el organismo.
Factores endocrinos
Las emociones actúan sobre el sistema nervioso provocando por ejemplo mayor secreción de la hormona de la médula suprarrenal, la epinefrina, que es enviada al torrente sanguíneo. Por ejemplo, al tener miedo, mediante esta acción el organismo se prepara para enfrentar una amenaza. Dicha hormona estimula la reducción del glicógeno del hígado, lo que aumenta el nivel de glucosa en la sangre. Agota el glicógeno de los músculos, transformándolos en ácido láctico.
La neropirefrina activa en forma inversa y se produce cuando hay ira, promoviendo la fuerza muscular.
Emoción y respiración
Los cambios producidos por las emociones tienen una respuesta diferente según el desarrollo orgánico de cada individuo.
La respuesta de la mayoría de las personas va al desequilibrio del sistema respiratorio, de allí que la respiración profunda, rítmica, consciente, prolongada, ayuda a controlar la reacción emocional o al menos aminorarla ante una motivación o estímulo, evitando así enfermedades, como la disnea o el asma. Sin embargo, en algunas personas influyen en más de un sistema a la vez; y con el tiempo y/o la intensidad pueden transformarse en cambios permanentes como: encanecimiento prematuro, arrugas, envejecimiento prematuro, ceguera, sordera, pérdida del habla, parálisis o enfermedades tales como úlceras, colon irritable, hipertensión, infartos, derrames, colitis, etc.
Emociones y cultura
Debemos tener en cuenta ejemplos que muestran que existe una relatividad cultural y racial, respecto a las emociones; de allí que el latino sea más emocional que el sajón, y que la excitación del hombre tribal cuando la mujer lleva el busto desnudo sea diferente al occidental, o el pegarle a una vaca en la India provoque una reacción emocional que no se tiene en América, o aquí comer cerdo no produzca la misma reacción que en Israel.
También se ha dicho que la búsqueda de nuevas emociones ha provocado movimientos sociales.
Aspectos etéricos
Es posible deducir el estado emocional de una persona midiendo la resistencia eléctrica que ejercen la piel y los vellos.
La radiación eléctrica o cuerpo etéreo también sufre variaciones y éstas pueden ser registradas mediante la cámara fotoeléctrica de Kirlian. En ella logramos ver los cambios de intensidad lumínica de irradiación, incluso cambio de color del cuerpo etéreo llamado por algunos aura, ya que en la cabeza existe el mayor foco eléctrico del cuerpo. También existen otros focos a lo largo del cuerpo donde la técnica de la acupuntura logran resultados aparentemente milagrosos en el tratamiento de las enfermedades de origen emocional, al igual que la digitopuntura.
La ciencia tradicional aprovecha el encadenamiento del nivel físico con el etérico para el diagnóstico de daños cerebrales y cardíacos mediante electroencefalogramas y electrocardiogramas.
El desarrollo tecnológico en estos campos dará al ser humano caminos más seguros para encontrar una respuesta sobre si el cuerpo etérico es vulnerable o recuperable transitoria o definitivamente por las emociones.
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La mayoría de las personas suponen que si la emoción es agradable, ésta es positiva y benéfica tales como el amor, la alegría y otras; en cambio, si es desagradable como la pena y el odio, se supone que es negativa. Sin embargo, producto de condicionamientos errados, hay personas que tienen satisfacción en emociones negativas (sadismo o masoquismo, por ejemplo).
Lo que está claro es que el ser humano sin las emociones sería un robot.
Al tomar conocimiento de las causas y efectos de las emociones nos es posible controlarlas dentro de un punto de equilibrio, de armonía, determinado por la razón que nos permite discernir, pensar, juzgar, etc., buscando lo correcto y lo ético.
El pensamiento humano, por la cultura actual, se encuentra en permanente movimiento. No hablamos de los cambios de opiniones ni de estados mentales, sino de los estados emocionales que se suceden en el curso de un mismo día, en una misma hora, hasta en un mismo minuto. Tomemos por ejemplo un niño en la escuela. Escucha hablar a su profesor; se suceden palabras y frases que evocan en su alma imágenes, sensaciones y conceptos renovados sin cesar. El ánimo se dispone para recibir un conjunto de ideas y sentimientos, ya ligados lógica o sentimentalmente, como en el estudio de las matemáticas, ya asociadas por las circunstancias, ya asociadas por una emoción. Todo ello se atropella desordenadamente en el ser.
La velocidad del cambio social actual puede conducirte a un caos mental y emocional si no haces un trabajo sistemático contigo mismo en el control de tus emociones.
El primer grado Martinista te da esta oportunidad.
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Las emociones que perduran en
el tiempo se van |
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