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 Uno ha cometido errores en su vida por desconocimiento siempre, pero lo importante es no arrastrar la culpabilidad por eso, sino decir que uno cometió errores por ignorancia, por desconocimiento, por condicionamientos, por muchas cosas. Tengo que perdonarme, tengo que perdonar a los demás, y a partir de ahora voy aprendiendo y voy superando cosas. Ya lo pasado, ya pasó, para bien o para mal ya pasó. Es una película que ya se filmó y que nosotros no podemos cambiarla. Lo importante es que el futuro se construye con lo que hoy hagamos. Y en la medida en que nuestro hoy sea más consciente y de más calidad, nuestro futuro va a ser mejor. Y si hemos cometido errores en el pasado, lo vamos a compensar con mejor vida y mejores acciones y mejor servicio en nuestra vida futura que es lo precisamente se espera de nosotros.

               Así que todas estas enseñanzas que puede aprender ahora, no importa lo que uno haya sido antes. Lo importante es que uno lo puede cambiar. Y tenemos métodos para que uno pueda cambiar fácil y rápido. No importa cuántos años o cuánto tiempo haya sido de otra forma.

             Así es que siempre, en ese sentido, hay una esperanza en el futuro. Siempre podemos cambiar. No importa cómo hemos sido.

La felicidad se logra amando y no esperando que lo amen.

La victoria o la derrota no es lo que da sentido a la vida, sino la lucha misma por alcanzar la meta. Es el estar en un estado de alerta lo importante    
      

El destino de cada uno depende del cambio interior y de la actitud que se tenga.

La gente no es más feliz porque no se da cuenta de lo que tiene. No se da cuenta de lo que ya tiene en la vida.

"La ley de la atracción es la ley del amor y del servicio. Y esto hay que desarrollarlo".

"El actuar con serenidad  le dará mayor discernimiento y claridad de ideas. Por ejemplo, puede comprender que usted puede vivir con mucho menos de lo que tiene, que no necesita enfermarse tanto para ganar una ilusoria seguridad material.
La mayoría de las cosas que se hacen en la vida cotidiana son para satisfascer la personalidad de lo mental, lo etérico, lo físico.
Lo que debe alimentarse es el alma, pues ella es la vida, es lo divino que hay en nosotros."

"Nosotros tenemos un propósito cuando venimos al mundo y debe ser realizado en el mundo físico, actuando, aplicando los principios universales en nuestra vida cotidiana"

Si uno está centrado en la fortaleza interior, siempre saldrá adelante.

Es un mandato absoluto para un iniciado real que tiene que llevar con orden y disciplina lo que está haciendo.
Por la misma forma en que fue hecha la creación: toda la creación se puede conocer a través del mundo físico. Toda la realidad del mundo espiritual está en el mundo físico. Debemos unir esta conciencia terrenal con la individualidad.
"Una cosa es hablar, filosofar, conversar y creer ciertas cosas de tipo trascendente pero otra muy distinta es llevar esto a la realidad, a la práctica, a la realidad diaria. Eso significa un cambio absoluto en el ser, en su manera de percibir el mundo, en su manera de conducirse en él, en su concepción de la vida, absolutamente opuesto y distinto a como la personalidad entiende las cosas".
"El mundo es de los perseverantes  creativos, de los que buscan conocerlo y transformarlo. La mayoría se conformará con ser un simple espectador en el drama de la vida".
"No tiene ningún sentido lograr la máxima elevación y evolución espiritual y alcanzar la máxima iluminación si no es para realizarla en la Tierra, en el Mundo, porque para eso estamos revestidos de una personalidad, para realizar las cosas aquí. Eso es lo que nosotros tenemos que hacer".
"La única manera que tener contacto con guías espirituales o jerarquías espirituales es creando un vacío en la personalidad, para que lo espiritual penetre, se manifieste.
Ejemplo de cómo un estudiante puede lograr ese vacío es asistiendo a un Retiro Espiritual. Desconectándose de la personalidad y de las cosas cotidianas. Conseguir ese desprendimiento que produce un vacío".
No va por un camino de iniciación aquel que no ama, el que no entrega amor. Pero para poder amar y respetar debe tenerlo en sí. Eso se logra en el plano humano y el iniciado debe lograrlo.
Si uno sintoniza bien, tiene la fuerza para seguir los pasos del Creador.
"El Maestro Espiritual puede dar una sugerencia, pero no puede hacer el camino por el discípulo".

"Hay que aprender a recibir bien el aprecio de los demás. Es bueno que los otros se lo digan a uno. Es un estímulo que permite seguir adelante. Es un buen bálsamo cuando las cosas están difíciles. Ámense a ustedes mismos y podrán irradiar ese amor a los demás".

El éxito requiere tiempo. Hay algo curioso que sucede con el bambú japonés. Cuando se pone la semilla, se abona y se riega constantemente,  en los primeros meses no sucede nada apreciable. Es más, durante el primer año no sucede nada. Durante el segundo año o el tercero. Es más, durante los primeros siete años no pasa absolutamente nada con esa semilla. Sin embargo durante el séptimo año en un período de seis semanas esta planta de bambú crece más de treinta metros.

Muchos son los que tratan de encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados sin entender que el triunfo es simplemente el resultado de nuestro crecimiento interno y que este requiere tiempo y dedicación.

Es necesario comprender que absolutamente nada que valga la pena sucede de la noche a la mañana.

El triunfo no es más que el resultado de un proceso, un proceso que toma tiempo y dedicación, un proceso que exige aprender nuevos hábitos y la destrucción de otros, un proceso que exige cambios.

Si queremos convertirnos en creadores, debemos mentalizar primero las ideas abstractas, alimentar nuestra mente con pensamientos simientes, lo que permitirá que comiencen a tomar forma en el mundo. Esta es la gran diferencia de quienes tienen éxito y son conductores de la humanidad del común de la gente. La gran masa sigue a unos pocos que son los líderes: éstos tienen claros sus objetivos y los visualizan en su mente primero, a la perfección.

Aquel que dice ser libre, y que dice tener su propio Maestro interno, ése, es el menos libre.

El amor, la alegría se da cuando uno comparte; nada se saca con tener cosas en sus casas, en sus paredes, dentro de sí si no lo está compartiendo. Porque la Creación es compartir o si no nada habría sido posible, forma parte de sus leyes esenciales. Quien está siempre dando, va a tener siempre. (Serval)

Quien no es capaz de aceptar sugerencias, cuando se hacen con respeto; quien no reconoce errores, pretendiendo tener siempre la razón; quien no acude en ayuda de los demás y no es capaz de mantener un diálogo, es un individuo que no demuestra progresos, aunque pueda haber logrado altos conocimientos intelectuales y en ese campo sea un experto. La perfección es un acto observable y no un cúmulo de conocimientos.

Hay obstáculos que no se pueden hacer desaparecer, pero no tienen por qué ser obstáculos que impidan el camino, es decir, es posible que vayamos por un sendero y hay muchas ramas que molestan el paso: es cuestión de hacerlas a un lado y podremos continuar el sendero. Pero de pronto en el sendero nos podemos encontrar con un tremendo derrumbe de rocas, gigantesco, y no es inteligente empezar sacar roca a roca, porque nos vamos a demorar mucho. Así, lo inteligente es rodearlo, tomar un camino alternativo. A lo mejor nos vamos a demorar un poquito más porque tenemos que hacer un rodeo, pero vamos a seguir avanzando. Entonces eso que es obstáculo no es un obstáculo para continuar el camino; lo rodeamos y vamos a continuar hacia nuestra meta.

Un maestro espiritual es un ser que ha venido con un propósito, con un destino. Ha sido instalado en determinado lugar del espacio y del tiempo. Un maestro espiritual como toda jerarquía necesita a la vez de los seres que está ayudando y que en la medida en que los estudiantes o los hijos espirituales van evolucionando y progresando, también se va produciendo un ascenso de nivel ya sea del estado angélico o de esta jerarquía espiritual.

Los padres deben ser padres con respecto a sus hijos. Pero sanamente. Si hay una relación sana no tiene que haber ningún problema. El hijo no espera una relación de amistad. Se puede ver muy simpático y muy bonito un trato de igual a igual. Pero no es eso lo que los hijos necesitan. Los hijos necesitan una autoridad, amorosa, todo lo positivo que se quiera, pero necesitan que les fijen las reglas del juego, necesitan un piso donde afirmarse, una frontera donde estar protegidos y sentir que cuentan con esa protección. Sin despotismo, sin autoritarismo. El padre puede entonces acercarse, puede ser su confidente, establecer una comunicación íntima, jugar con los hijos, ¡perfecto! Pero de todas maneras siempre son los padres.

Así pasa con los problemas de la vida, la gente no se da cuenta cómo empieza a postergar: "esto lo veo después, más rato, no quiero pensar, ya se desaparecerá". Como si las cosas desaparecieran por arte de magia- y de pronto se ve forzado a enfrentarse a la montaña que no le permite avanzar. Ahí parece terrible, las fuerzas parece que no alcanzan para poder enfrentarlo, pero no es porque no haya capacidad para hacerlo sino porque se ha acumulado.
Por eso tienen que hacer el esfuerzo de no acumular las cosas y si hay algún obstáculo, algún problema, asumirlo ya.
Si algo es posible de resolver ahora,  lo resuelvo ahora. Y si para resolverlo necesito de otras personas o reunir datos, no me voy a preocupar sino que voy a reunir los datos y las personas necesarias, para que cuando llegue el momento oportuno, lo haga desaparecer.

Cuando nosotros hablamos de controlar las emociones no estamos diciendo no tener emociones, que es algo muy distinto. Muy por el contrario, cuando hay que realizar algo, tiene que estar con emoción, esa fuerza que ha llevado a los grandes  creadores de la humanidad a hacer grandes obras y a luchar hasta conseguir lo que quieren, porque lo han hecho con corazón, con sentimiento, con fervor.
Todo impulso que se sienta para ir más rápido, en general debe ser bien acogido, porque es nuestro ser espiritual que nos está impulsando, el que está despertando, el que está diciendo: -"no pierdas más tiempo. No sabes cuánto tiempo tienes para acabar esta existencia, así que no pierdas el tiempo". Esto lo dice nuestro ser espiritual, y particularmente en una época acelerada como ésta de transformación y de crisis, se necesita de los servidores mundiales para ayudar a la humanidad, más que nunca. De manera que ahora es bastante importante el apurarse y no perder el tiempo.
Lo que a primera vista parecen vidas dispersas, en realidad forman parte de una vida única. Todos nosotros, y los demás seres, somos forma de esa Vida Una y seguimos, sepámoslo o no, un propósito único. Cuando nos salimos de esta finalidad única, comienza el sufrimiento y la enfermedad física y mental. Es análogo a lo que le sucede a un organismo, cuando las células pierden su objetivo común: se produce el cáncer.

Uno tiene que hacer las cosas porque quiere y no porque debe hacerlas o porque tenga que hacerlas. Y para que la gente funcione y haga las cosas, puesto que las personas no suelen querer, sino que dicen "lo voy a hacer porque tengo que hacerlo", entonces ¿cómo lograrlo?

Haciendo sentir culpables a los demás para que funcione, de lo contrario no funciona.  Cada uno debería ser responsable por sí mismo, debería hacer las cosas porque quiere, debería cumplir a lo que se ha comprometido: Pero no funcionan casi así las cosas porque vivimos en una sociedad inmersa ya acostumbrada a funcionar  en base al sentimiento de culpa, a la culpabilidad, desde que se nace hasta que se muere.

Mucha gente, muchos estudiantes se ponen a estudiar, a leer mucho, aprenden mucho por vanidad, no para poner ese conocimiento al servicio de la humanidad, sino por sentir que están llenos de cosas y creerse sabios. La gente que está un poco más avanzada en la humanidad cae fácilmente en este espejismo del intelectualismo. Eso, entre otras cosas significa que nuestros planos, nuestros vehículos,  son instrumentos, para que el ser espiritual pueda hacer lo que tiene que hacer. Hay que cuidar los instrumentos y punto. Pero estos instrumentos no son la finalidad en sí. Si ustedes entendieran eso, la vida se les simplificaría muchísimo.

A propósito de la palabra DESEO. Cuando empleamos la palabra deseo queremos significar un anhelo, una intención de nuestro ego, de nuestra voluntad. Nosotros tenemos que ir transformando nuestros deseos en aspiraciones de la Voluntad Superior, es decir, tenemos que elevar el nivel para que se realice en nosotros esta conciencia superior, este objetivo, nuestro ser espiritual en nosotros. No el deseo de nuestro yo inferior.

Para tener voluntad, dicho de manera sencilla, hay que tener ganas de hacer las cosas. Y para tener ganas de hacerlo, uno tiene que motivarse y por lo tanto, tiene que emocionarse. Por eso tienen que estar alineados todos los vehículos. Basta que uno no esté en sintonía para que se interrumpa esa cadena y se pierda.

Hay que partir estableciendo una lista de las necesidades fundamentales que cada uno tenga y eso los va a empezar a encaminar para resolverlas de manera correcta.
Si la persona no se posee a sí misma, los demás la poseen a ella.

Hay que erguirse y en términos del arcano El Loco significa no permitir más que nos pongan el gorro de tonto en la cabeza, porque somos nosotros los que permitimos que nos pongan ese gorro. No son los demás los culpables de ponernos el gorro o de ponernos etiquetas. Somos nosotros los que permitimos que nos etiqueten y eso no hay que permitirlo más.

Dejar todo lo que no somos en silencio, en quietud, para empezar a sentir lo que somos.

En nuestra vida terrenal, existen los guías físicos, maestros espirituales reales, que tienen conexión directa con los Maestros Ascendidos.

Como quiera que sea, alguien debe dar la enseñanza, alguien debe guiar y dirigir. Un grupo sin organización funcional no llegará lejos. Además, para aprender cualquier oficio, lo inteligente es dejarse guiar por quien sabe hacerlo, para luego, a lo mejor, prescindir de ese maestro. Con mayor razón en el sendero espiritual, el cual es mucho más difícil que cualquier profesión.

Quienes carecen de la guía de quien haya hecho un camino, el cual ha cometido suficientes errores como para acercarse al sendero espiritual, pueden caer en una gran ilusión.

Al intentar dejarse guiar por su maestro o guía interno, careciendo de comparación visible externa, suelen extraer de su propio subconsciente sus propias ideas, prejuicios y deseos reprimidos. Los proyectan afuera y los interpretan como entidades superiores que les guían.

No puede haber un verdadero gozo si no se tiene con quien compartirlo. No tiene sentido llenarse de amor si no es para compartirlo y para entregarlo.
No sirve llenarse de conocimiento y de nuevas experiencias si no son para transmitirlas a quienes las necesiten o estén dispuestos a aprender. Recuerden que al no dejar fluir nos convertimos en aguas estancadas.

Debemos ser siempre agradecidos por lo que se presenta en nuestra vida , aunque algunas cosas nos parezcan malas, tristes, no hay que perder la fe.

 Y yo lo digo también con mucha convicción. Ha habido momentos en que parece que todo se desmorona, parece que todas las ideas que uno tenía se vienen abajo y uno dice "pero ¿por qué si me he esforzado y he hecho las cosas bien?" y sin embargo después viene el premio y la bendición: las cosas ocurrieron porque tenían que ocurrir y porque venían cosas mejores.

Hay que estar abierto a los cambios. Si uno aprende, todo cambio va a ser siempre para mejor. No es sólo teoría lo que estoy hablando.

Uno ha cometido errores en su vida por desconocimiento siempre, pero lo importante es no arrastrar la culpabilidad por eso, sino decir que uno cometió errores por ignorancia, por desconocimiento, por condicionamientos, por muchas cosas.

Tengo que perdonarme, tengo que perdonar a los demás, y a partir de ahora voy aprendiendo y voy superando cosas. Ya lo pasado, ya pasó, para bien o para mal ya pasó. Es una película que ya se filmó y que nosotros no podemos cambiarla.

 Lo importante es que el futuro se construye con lo que hoy hagamos. Y en la medida en que nuestro hoy sea más consciente y de más calidad, nuestro futuro va a ser mejor. Y si hemos cometido errores en el pasado, los vamos a compensar con mejor vida y mejores acciones y mejor servicio en nuestra vida futura, que es lo precisamente se espera de nosotros.

No importa cuántos años o cuánto tiempo hayamos sido de otra forma. No importa cómo hayamos sido. Siempre podemos cambiar. . Así es que siempre, en ese sentido, hay una esperanza en el futuro.

Hablando de desencarnar... mientras más estemos preparados antes, mejor. Una manera de prepararse es la desidentificación.

Por ejemplo, hay que aprender a darse cuenta cuando tienen alguna emoción buena, mala o positiva o negativa. Aprender a observarse, a contemplarse como un espectador. Y decirse “estas son mis emociones, pero no soy yo”. ¿Qué siento ahora? ¿Qué emociones tengo? ¿Qué pensamientos tengo?“. O si están en la casa haciendo algo, observarse, hacer este ejercicio de trasladarse y contemplarse qué es lo que están haciendo físicamente. Y jugar a verse cómo el físico se mueve y hace las cosas.

Estos ejercicios nos preparan para aprender a desvincularnos, a desprendernos de los vehículos de la personalidad y a mirarnos desde nuestra esencia.

Lo que se dice con amor no se olvida nunca.

El amar nos sirve mejor que el odiar. ¿Por qué no lo practicamos si es tan bueno? Porque nos hemos acostumbrado  a verlo como algo externo.
Hay que demostrar el amor con acciones concretas con las personas que están al lado de uno, para que el amor sea un sentimiento interno.
Si vemos una foto de Tunick en que aparecen todos desnudos...no se nota quien es ejecutivo o no. Lo externo no es lo importante (ropas, trajes, etc.).
Es preciso buscar el amor entre nosotros mismos (aquí, en nuestra institución). Si no son capaces de hacer esto aquí, ¿dónde?
Y hay que amar a todas las personas, en las buenas y en las malas. O si no, no es amor.

Hay que aprender también que así como con la palabra se construyen cosas muy buenas y trascendentales, así también la palabra puede ser tremendamente destructiva.
Todo verbo -una palabra es un verbo- provoca una idea, viene por una idea y ésta nunca viene sola. Tiene siempre otras ideas anexas que yo llamo subordinadas. Pero además toda idea y todo conjunto de ideas subordinadas trae una emoción, un afecto y muchas otras asociaciones de ideas tanto personales como colectivas.
De manera que cuando la palabra es correcta, cuando la palabra es perfecta, se atraen muy buenas asociaciones, muy buenas ideas; se unen pensamiento y sentimiento de manera lineal, en un propósito que está muy claro y definido.
 La palabra debe ser en total inofensividad, no hacer daño, nunca, ni en pensamiento, ni en sentimiento ni en acción. Pero cuando las cosas se dicen por decir, puede hacerse mucho daño. Y todo estudiante de esoterismo o aquél que quiera lograr un acercamiento espiritual -si quiere un acercamiento serio- una mayor castidad espiritual, una mayor pureza para entrar en sintonía con lo más puro de la Creación,  debe cuidar su lenguaje.

Cuando algunas personas escuchan que nosotros somos seres espirituales y que el objetivo de la vida es espiritual y que debemos tener acercamiento espiritual, piensan que tienen que dejar de hacer lo que están haciendo. Y no es así.
Lo que sucede es que tenemos que espiritualizar todas las cosas que estamos haciendo y que toda acción y todo trabajo, por humilde que sea, si lo hacemos con amor, con cariño y lo hacemos pensando en los demás, lo estamos espiritualizando. 
Así que la espiritualidad no la da lo que estemos haciendo sino el cómo lo estemos haciendo y para qué.