LA ANTIGUA FRATERNIDAD ROSACRUZ
LOS ROSACRUCES Y SUS ENSEÑANZAS
La Fraternitas Rosicruciana Antiqua es una fraternidad iniciática que busca la felicidad de todos los seres humanos sin ningún tipo de discriminación. Nuestra felicidad debe ser compatible con la felicidad de los demás y estar de acuerdo con los principios de la Fraternidad Universal. La F.R.A. entiende que esta felicidad sólo es posible mediante un trabajo de regeneración que conduzca al hombre al estado de auténtico despertar y liberación. Aceptamos el dolor y el sufrimiento solamente como un medio iniciático de aprendizaje y superación, pero no como un fin en sí mismo.
La F.R.A. no es partidaria ni contraria a ninguna religión, se limita a no aceptar ningún dogma ni intolerancia. No discute ni trata de describir a Dios desde un punto de vista exclusivista o personalista. Deja que el Yo Superior de cada uno nazca en nosotros, para lo cual tiene prácticas especiales cuya grandeza no es necesario ponderar. Estas prácticas llevan a sus afiliados al desenvolvimiento y perfeccionamiento material, mental y espiritual.
Inicios del Movimiento y su expresión Actual.
Los primeros indicios que pueden encontrarse sobre la existencia de la mítica fraternidad de los Rosacruces aparecen ya a finales de la Edad Media en la Obra de Dante, ya que en la "Divina Comedia", al describir el octavo cielo del Paraíso hace mención de símbolos rosacruces. Hay que tener en cuenta que Dante fue uno de los Jefes de la Feda Santa, Orden de Filiación Templaria. En la literatura provenzal del siglo XIII existe una obra llamada "Romance de la Rosa" que puede tener una génesis Rosacruz. En 1571 se funda en Lunenberg la Militia Crucifera Evangélica. En los manuscritos de esta sociedad hay referencias a la Rosa y la Cruz. Esta Organización cooperaba con otra en Holanda, conocida como "Amigos de la Cruz". En el siglo XVII aparecen los tratados que van a dar a conocer al mundo civilizado la existencia de la Fraternidad Rosacruz. Estos tratados son:
La Orden floreció en Alemania entre 1641 y 1765. En 1714 aparece una nueva constitución a cargo del Hermano Sicero Renato. En estas fechas la organización toma el nombre de Rosacruz Dorada, en dos ramas, la Cruz Rosada y la Cruz Dorada. Ambas fueron establecidas para dividir el trabajo alquímico en dos grupos. Posteriormente esta Orden establece lazos fraternales con la Masonería y ambas utilizan Logias comunes bajo el nombre de Fraternidad de la Rosacruz Dorada. Fue esta orden la que publicó en 1785 "Los Símbolos Secretos de los Rosacruces" en Altona, y es de ella de donde se derivan en el siglo XIX las fraternidades Rosacruces S.R.I.A. en Inglaterra y la Orden Rosacruz Esotérica de Franz Hartmann en Alemania, que se fusionaría con la Ordo Templi Orientis y daría en los países de habla española la Fraternitas Rosicruciana Antiqua (S.S.S.) de Krumm Heller.
Tras la muerte de Krumm Heller, conocido esotéricamente como Maestro Huiracocha, ocurrida en 1949, la Fraternitas Rosicruciana Antiqua sufre en su seno un desmembramiento progresivo en los distintos países donde existía. Unos miembros se reorganizan a nivel nacional y otros se fusionan con la Ordo Templi Orientis, éstos últimos sobre todo en Europa. Poco a poco a través de las décadas de la segunda mitad del siglo XX, la Fraternidad va disminuyendo en actividades para quedar reducida a un número escaso de grupos dispersos por la América de habla hispana y algunos países de Europa. En 1984, el Legado General para España de la F.R.A. y director del Aula Lucis Thelema, decide publicar las enseñanzas de la Fraternidad con el fin de preservarlas para la posterioridad y hacerlas asequibles a todos los estudiantes de esoterismo.
Enseñanzas prácticas del Simbolismo de la Rosa y la Cruz.
La Rosacruz personificaba para los iniciados la idea de una manifestación de la vida divina en la materia por los dos términos que componen su emblema. Las siete rosas indican que hay todavía siete Grandes Jerarquías Creadoras en actividad para el desenvolvimiento de los seres de la Tierra y como todas esas varias clases de la menor a la mayor, no son sino parte del Único Gran Todo, que llamamos Dios, todo el emblema es un símbolo de Dios en manifestación. Las siete rosas podemos ligarlas a los siete centros de fuerza o chakras a través de los cuales fluye la vida espiritual, vivificando la vitalidad de nuestro cuerpo y desenvolvimiento estos centros de fuerza, para hacerlos florecer siempre y cada vez más, en la proporción en que vamos progresando en la senda de la Evolución. La cruz representa a nuestro cuerpo físico. Baste para esto que abramos los brazos... Elevada y noble misión es la de vivificar en nuestro propio cuerpo esas rosas que, una vez desarrolladas en todo su esplendor, conducirán al hombre al estado de Super Hombre o Iniciado. La manifestación simbólica limitada a veces apenas a una rosa sobre la cruz, acontece para sintetizar las siete, no una única, pues como se dijo anteriormente, la rosa "simboliza la vida divina manifestada" siendo a través de esos centros de fuerza que actúa ella sobre nuestro cuerpo. Siendo la cruz una representación del hombre con los brazos abiertos, está colocada en el punto correspondiente a la laringe de su cuerpo, esto es, en el centro de fuerza donde se manifiesta el "VERBO CREADOR" y simboliza la "Aurora de la Vida Eterna".
La F.R.A. en Chile.
La Fraternidad existe en Chile desde la década del 40. Una nueva revitalización del movimiento se produce en noviembre de 1989, cuando se crea en la Sede de Santiago el primer Círculo Rosacruz "Rudolf Steiner" por orden del Gran Maestro de la Orden Rosacruz, Maestro Serval. (En 1974 fue fundada el Aula Akhenaton de la Orden Cabalística de la Rosacruz). En la actualidad funcionan varias Aulas en Chile bajo la guía del M. Serval.
Algunos trozos selectos para el Aspirante Rosacruz.
Bibliografía.
1. "Las Enseñanzas de la Antigua Fraternidad Rosacruz", por el Maestro A. Krumm Heller "Huiracocha". Editorial Sirio. 1987.
2. "La Hermandad de la Rosacruz", por George Lippard.
Contacte con la Fraternitas Rosicruciana Antiqua escribiendo a la Casilla 10.447 de Santiago, Chile.
O mediante correo electrónico: rosacruz@iniciados.org