Reunión número 44 |
Coordenadas |
Lunes 26 de mayo 2003Presentamos diversos temas, variados y con distintas modalidades. El estudiante tomará aquellos que les agraden o que les sirvan para reflexionar.
|
Suscribirse: www.iniciados.org/forma.htm Darse de baja: baja-iniciados@elistas.net Números anteriores: www.iniciados.org/socios/mundo.htm Correo: gemamundo@iniciados.org Curso en línea de Expresión Espiritual: www.iniciados.org/curso.htm Inscripción a la Orden Martinista o a la Fraternitas Rosicruciana Antiqua: www.iniciados.org/alta |
Temas breves
|
Correspondencia |
Tus preguntas o comentarios a gemamundo@iniciados.org INDICAR CIUDAD Y PAIS, por favor.
Apreciados amigos, mi nombre es Esperanza Blanco Vesga y resido en una ciudad hermosa llamada
Málaga en España, siendo Colombiana de nacimiento y desde hace un tiempo estoy recibiendo información sobre las reuniones
virtuales de Gema Mundo. Me parecen interesantísimas y me llenan de gusto mi
interior. No sé por qué, pero estoy interesada en ese conocimiento que es como
alimento para mi yo interno, estoy encantada, agradecida y convencida de que a través de vuestra información y conocimiento lograré llegar a ser un mejor
ser humano conmigo misma y con mis semejantes. Mil gracias por permitirme saber de vosotros y de vuestras enseñanzas.
Tengo una constante inquietud por la metafísica, por practicar la metafísica en mi vida y en el mundo, siento real atracción por este
conocimiento y de la forma de vivir mi día a día a satisfacción de esa maravillosa Presencia YO
SOY. Me gustaría me dieran pautas, mandatos para corregir mis debilidades humanas con vuestra ayuda.
Sois estupendos por dejarnos ver la luz y la verdad, esa verdad que nos hará libres y yo quiero serlo.
Con afecto y amor de mi divina presencia Yo Soy.
Esperanza
Q:. H:. Juan Ortiz
El conocimiento Gnóstico enriquece tu espíritu si vas profundizando lo
entenderás que es el Yo superior, pero no confunda con el ego El Yo inferior.
Por favor léalo en la biblia donde Jesús el Cristo dice Yo SOY. Esto esta en uno de los evangelios,
allí lo entenderá, y esto le permite ir conociendo a sí mismo. También léalo el
Kybalión, allí le ayudará a entender una parte del TODO O LA CAUSA PRIMERA que
nosotros le conocemos como G:. A:. D:. U:.
S:. F:. U:. Ramiro Astudillo.
Estimados señores:
Ciertamente, me encuentro muy complacido por el alcance de las reuniones que me alcanzan en mi correo, pero de mi parte, quisiera participar más activamente con ustedes. Por lo que quisiera de una manera muy particular me dieran algunos alcances, de cómo podría lograr ella. Así, como de los cursos que fueren como para mí de acuerdo a la evaluación que pudieran hacerme, en caso de ser necesario.
Atentamente, con un fraternal saludo:
Leoncio Lizana Ordoñez, Huancayo-Perú.
Respuesta. Aunque la pregunta tiene carácter personal, queremos compartir la respuesta pues es la inquietud de varios estudiantes. Hay muchas maneras de participar. Por ejemplo, compartiendo las reflexiones y evaluaciones que tengan sobre cada una de estas reuniones virtuales; aportar con comentarios o información complementaria a lo que se está estudiando; enviar artículos que puedan servir para la enseñanza y práctica metafísica, preguntar lo que no se comprenda, etc. Este diálogo permitirá conocernos mejor y dar sugerencias más específicas para el progreso de cada uno. En todas las comunicaciones, indicar el nombre, ciudad y país. Ayudará también conocer más antecedentes personales (que no serán publicados) e incluso alguna fotografía que puedan enviarnos. Ah, y por favor, no escriban todo con mayúsculas (no es el caso de Leoncio).
Estimado amigo y hermano:
He leído el artículo que ponéis sobre La Iniciación, que aunque lo encabezais con LA FRATERNITAS ROSICRUCIANA
ANTIQUA, es de Max Heindel. Mi duda es la siguiente: ¿considerais las enseñanzas de
Max Heindel como válidas, se pueden complementar con las que dais en la F.R.A.?,
pues recuerdo que el Dr. Krumm-Heller escribió haciendo referencia a la
Fraternidad de Max Heindel como "esos inocentes hendelianos" (se dice
por los escritores esotéricos que no estaba de acuerdo ni con la teosofía ni
con las líneas de Max Heindell ni del Dr. Spencer Lewis.
Otra consulta que quiero haceros es referente al curso Rúnico que tiene la
F.R.A. El tema de las Runas no lo entiendo como ¿tiene algo que ver con la
tradición cristiana rosacruz?
Espero me aclaréis estas dudas. Muchas gracias y un fraternal abrazo.
José Cabrera.
Respuesta. En primer lugar, el autor del artículo sobre La Iniciación
que publicamos es el Maestro Huiracocha (Krumm-Heller). Nosotros en nuestras
Aulas consideramos que la enseñanza de Max Heindel se complementa con la
enseñanza de la F.R.A. y estamos abiertos a recibir estudiantes de otras
fraternidades, sin prohibir ni criticar su participación en ellas. El Dr. Krumm-Heller
efectivamente tuvo esas opiniones y se refieren a la realidad de aquellos años
(década del 40 del siglo pasado). Tuvo sus razones y argumentos. Hoy pueden ser
o no válidos. El camino iniciático ha cambiado mucho en los últimos años. En
cuanto a la teosofía, no se refería a ésta en general, sino que a la Sociedad
Teosófica en particular.
Efectivamente las enseñanzas sobre las Runas corresponden a la tradición
nórdica, mucho más antigua que la cristiana, y seguramente no corresponden ser
estudiadas por rosacruces de línea exclusivamente cristiana y menos de
tendencia evangélica, como lo era Max Heindel.
Meditación |
La meditación receptiva constituye una parte muy valiosa de nuestro entrenamiento mental, pero es el tipo de meditación más difícil y en el cual estamos muy expuestos a cometer errores. Si bien es cierto que no es aconsejable para todos, quizás existan muy buenas razones para que nos entrenemos y la adoptemos como parte de nuestra acción interna; por eso se explicará la forma de emplearla correctamente y evitar todo peligro.
Primero, deberíamos comprender el inestimable valor que tiene la meditación receptiva y cuán útil es la visión interna que puede aportar, tanto en nuestra realización espiritual como en la orientación práctica de nuestra vida. Segundo, receptividad a las “impresiones” es el resultado natural, espontáneo e inevitable del alineamiento y de la relación o contacto internos con el Alma o Yo.
Tercero, cuando se practica correctamente no es peligrosa, ofrece una gran ayuda para evitar los peligros de la receptividad inconsciente. Esto es importante y ha de aplicarse constantemente, de ahí la conveniencia de considerarlo en forma más extensa. Desde el comienzo debe tenerse muy en cuenta que estamos siempre expuestos a innumerables influencias individuales, grupales y de la masa. Esta últimas se presentan como olas de excitación, pánico y hostilidad que arrasa a la humanidad o a grandes sectores de ella, absorbiendo a quienes no saben resistirlas. Estas olas o impactos pueden llegarnos por medio de los sentidos normales, y, telepáticamente, a través de impresiones psíquicas o desde los niveles mentales.
Es muy útil saber —por más que nos desagrade— hasta qué punto somos instrumentos o víctimas de las influencias, de las cuales unas veces no tenemos conciencia y otras nos sometemos pasivamente a ellas. Un ejemplo sobresaliente, que puede considerarse como un gigantesco experimento para sugestionar a las masas e influenciar su comportamiento, lo constituye la publicidad, tan eficaz es que se gastan miles de millones de dólares a ese fin. Al principio se la empleó más o menos empíricamente, aunque recientemente ha sido empleada con más premeditación, utilizando conscientemente técnicas psicológicas definidas.
Por lo tanto deberíamos tratar de no ser receptivos a las influencias externas, pero no sería esta la verdadera solución.
Resulta prácticamente imposible no ser receptivo, lo cual tampoco es deseable. No vivimos aislados; estamos íntimamente vinculados e interactuamos con individuos y grupos. El aislamiento significaría autocentrismo, condición tan contraria a la naturaleza que es dolorosa y a menudo insoportable. La angustia de la soledad, producida por el aislamiento, ha sido descrita vívidamente por varios escritores existencialistas tales como Kirkegaard y Kafka. El tipo extremo del individuo no receptivo está representado por el paranoico que, estando completamente obsesionado por una idea o pensamiento, es impenetrable a cualquier otra cosa. Ciertamente no es una condición deseable.
Las relaciones humanas implican receptividad, y la falta de ella excluye el amor. La verdadera solución requiere claridad de pensamientos y capacidad para la acción y a esta meta se llega por medio de tres etapas de actividad interna: percepción, control o dominio y sabia utilización. Estas funciones de la meditación receptiva ofrecen la mejor forma de convertir en ganancias los posibles riesgos, errores u peligros de la receptividad. Es conveniente comprender y recordar que la meditación receptiva es una forma definida de meditación, actividad mental consciente y controlada.
Es totalmente distinta de la mera receptividad psíquica que nos expone a influencias de carácter emocional e imaginativo. Su cualidad mental nos capacita para discriminar entre varios tipos de impresión, registrarlas debidamente y luego interpretarlas correctamente.
Estos puntos se desarrollarán más adelante cuando describamos las técnicas de la meditación receptiva.PRACTICA: Realiza durante mayo y junio, todos los días que puedas la meditación enseñada en www.iniciados.org/meditacion/mayjun.htm
Fuente:GMNE.
Textos introductorios a la metafísica |
"Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi verdades todas las paradojas pueden reconciliarse".
El Kybalión.
Este
principio encierra la verdad de que todo es dual; todo tiene dos polos; todo su
par de opuestos, afirmaciones que son de otros tantos axiomas herméticos.
Explica y dilucida las antiguas paradojas que han dejado perplejos a tantísimos
investigadores, y que literalmente decían: "La tesis y la antítesis son
idénticas en naturaleza, difiriendo solo en grado"; "los opuestos son
idénticos en realidad, diferenciándose en su gradación"; "los pares
de opuestos pueden conciliarse, los extremos se tocan"; "todo es y no
es al mismo tiempo", "toda verdad no es sino media verdad";
"toda verdad es media falsa", etc.
Este principio explica que en cada cosa hay dos polos, dos aspectos, y que los "opuestos" no son, en realidad, sino los dos extremos de la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados entre ambos. El calor y el frío, aunque opuestos, son realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados de aquella. Mirad un termómetro y tratad de averiguar donde empieza el calor y donde termina el frío. No hay nada que sea calor absoluto en realidad, indicando simplemente ambos términos, frío y calor, diversos grados de la misma cosa, y que ésta se manifiesta en esos opuestos no es más que los polos de eso que se llama Calor, o sea la manifestación del principio de polaridad que nos ocupa.
El mismo principio se manifiesta en la "luz" y la "obscuridad", las que, en resumen, no son sino la misma cosa, siendo ocasionada la diferencia por la diversidad de grado entre los dos polos del fenómeno. ¿Dónde termina la obscuridad y dónde empieza la luz? ¿Cuál es la diferencia entre grande y pequeño? ¿Cuál entre duro y blando? ¿Cuál entre duro y blando? ¿Cuál entre blanco y negro? ¿Cuál entre alto y bajo? ¿Cuál entre positivo y negativo?
El principio de polaridad explica esta paradoja. El mismo principio opera de idéntica manera en el plano mental. Tomemos, por ejemplo, el amor y el odio, dos estados mentales completamente distintos aparentemente, y notaremos que hay muchos grados entre ambos; tantos, que las palabras que nosotros usamos para designarlos, "agradable" y "desagradable", se esfuman una en la otra, hasta tal punto que muchas veces somos incapaces de afirmar si una cosa nos causa placer o disgusto. Todas no son más que gradaciones de una misma cosa, como lo comprenderéis claramente por poco que meditéis sobre ello. Y aun más que esto, es posible cambiar o transmutar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, en la propia mente y en la mente de los demás, lo que es considerado como lo más importante por los hermetistas. Muchos de los que leéis estas páginas habréis tenido experiencias en vosotros mismos y en los demás de la rápida e involuntaria transición del amor en odio y recíprocamente. Y ahora comprenderéis la posibilidad de efectuar esto por medio del poder de la voluntad, de acuerdo con las fórmulas herméticas.
El "Bien" y el "Mal" no son sino los polos de una misma y sola cosa, y el hermetista comprende y conoce perfectamente el arte de transmutar el mal en el bien aplicando inteligentemente el principio de polaridad. En una palabra, el "arte de polarizar se convierte en una fase de la alquimia mental, conocida y practicada por los antiguos y modernos Maestros herméticos. La perfecta comprensión de este principio capacita para cambiar la propia polaridad, así como la de los demás, si uno se toma el tiempo y estudia lo necesario para dominar este arte.
PRACTICA. Dedica especialmente los próximos días a detectar tus emociones negativas o perturbadoras y utiliza tu voluntad e imaginación para transmutarlas hacia el polo opuesto.
De "El Kybalión". s
Temas de instrucción |
La verdadera espiritualidad
consiste en eliminar el ego y permitir que
las virtudes lo remplacen.
Todos tenemos un ego que fue
cuidadosamente creado a lo largo de los años. Es lo que nos permite vivir y
convivir con los demás; son nuestras especialidades y talentos; es el brillo de
nuestra personalidad.
Sin embargo, ¡cuántos problemas no nos ha causado! Pues, cuando un ego se
encuentra con otro, hay conflicto. Eso porque mis especialidades son diferente
de las del otro y mi personalidad brilla en otra sintonía. Así que, al
trabajar sobre el ego, al permitir que este sea compuesto de virtudes y valores
humanos, que son comunes a todos, estoy abriendo una puerta ancha para que
cualquier persona pueda venir dentro de mí, sin miedo, disfrutando del cariño
y amor que le pueda dar.
"Las inclinaciones morbosas engendran hábitos si aquellas persisten, dice Plutarco; y Burton añade "Los hábitos son o se convierten en enfermedad". Muchas personas no quieren reconocer que su temperamento oprime la carne. Pero puede fácilmente demostrarse que los excesos pasionales consumen el cuerpo, y que cuando la naturaleza física es explotada por la autocracia de la mente, aquélla puede quedar reducida a un estado de total agotamiento. Con frecuencia hacemos caso omiso de las leyes que gobiernan la sustancia material cuando impiden el logro de un propósito determinado. Aparentemente contamos conque el cuerpo soportará los abusos continuos, y no queremos reconocer que el inmoderado resulta inevitablemente destruido por su intemperancia.
Dice una máxima china que es posible evitar la mayoría de las enfermedades. Gran parte de una dolencia que no ha sido atajada con anticipación, puede curarse por medio de la moderación de las actividades mentales. De manera que nuestra primer premisa es básica: La enfermedad es una manifestación física de una disposición morbosa. ¿Qué es, pues, una disposición morbosa? Es una enfermedad del alma. Los modernos criminólogos reconocen que el crimen es una enfermedad. Estamos además, convencidos de que la religión rápidamente tiende a convertirse en manía, y de que también es enfermedad el amor excesivo, pues son, todas éstas, afecciones que desequilibran la moderación espiritual. A través de la renuncia a sus actitudes personales, Buda encontró la liberación de la cadena de causa-efecto. Se trataba, sin embargo, en gran medida, de una cuestión de destino ya maduro que le permitió el triunfo de su propósito. Pero la mayoría de los seres humanos no poseen, todavía, el mérito del grado de percepción alcanzado por Buda, puesto que, como dice Lemnio "ningún mortal esta libre de los excesos". La liberación consiste en emanciparse de todo exceso de las inclinaciones. El hombre común, no culto, imagina que el Nirvana es un estado en el cual hallan perfecta y absoluta satisfacción, todos los impulsos e inclinaciones del temperamento. Por consiguiente, debemos ganar el cielo, para poder apreciarlo. La felicidad del sabio resulta consecuencia del perfecto equilibrio entre el individuo y el universo del cual es parte integrante. De la creencia de que el individuo ha desviado a la Naturaleza de su curso lógico, para servir a alguna absurda idea, sólo puede surgir una falsa felicidad.
Una disposición morbosa es cualquier irritabilidad por la cual el individuo se aparta de la normal tranquilidad. Un temperamento pervertido surge de la servidumbre mental a alguna actitud malsana, o, como se decía antiguamente, pasión irracional o locura. Todas estas enfermedades así llamadas se vuelven sus propios vengadores, ya que ninguna mente afectada puede gozar ni siquiera de la más mediana cuota de felicidad. El descontento discute sin razonar, y cuando falta razonamiento, pronto el cuerpo es atacado y carcomido por los ácidos que producen los celos y la ambición. Salomón describía estos sentimientos como podredumbre de los huesos.
Puesto que no hay hombre totalmente armonioso, todos estamos potencialmente enfermos. Sin embargo, deben tenerse en cuenta muchas consideraciones antes de diagnosticar correctamente, síntomas y padecimientos. Ya que lo que en un individuo brota en forma de absceso, puede en otro individuo manifestarse como fiebre o como desorden del aparato digestivo. Primero es atacado el punto más débil, y éste a su vez complica al resto, hasta que, finalmente, se contamina todo el cuerpo.
Un desajuste muy común entre los llamados sabios consiste en que no se benefician con sus propios consejos. Como advertía Séneca "ninguno de ellos podría aliviar sus propias dolencias". Casi todos estos sabios participan de las mismas fallas que critican en los demás. Los adivinos medievales decían que el infierno está literalmente infectado de teólogos, y muchos médicos temen sus propias curaciones aún más que las pestes que se supone tienen que curar. Los supuestos filósofos son, con pocas excepciones, autócratas, que niegan a los otros la libertad de pensamiento que reclaman para sí. Como los reformadores que predican la moderación de los excesos, hallamos incluso a los mejores hombres enfermos de extremismos. Desgraciadamente, dichos males de la naturaleza mental son pestilentes, violentamente contagiosos, e insidiosamente infecciosos. Una sola persona obsesionada por una idea puede contaminar un país, arrastrando a multitud de adeptos a la ruina y al desastre.
Manly P. Hall
Evaluación |
Esperamos gustosos tu comentario sobre lo conversado hoy. Escríbenos a gemamundo@iniciados.org INDICAR CIUDAD Y PAÍS, por favor.
¿Qué te a parecido esta "reunión" virtual de GEMA MUNDO? ¿Qué temas te gustaría que se traten?
Preparado por Serval