Reunión número 46 |
Coordenadas |
Lunes 23 de junio de 2003Presentamos diversos temas, variados y con distintas modalidades. El estudiante tomará aquellos que les agraden o que les sirvan para reflexionar.
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Temas breves
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Correspondencia |
Tus preguntas o comentarios a gemamundo@iniciados.org INDICAR CIUDAD Y PAIS, por favor.
Todos os assuntos expostos são de fundamental importância, principalmente quando se trata da saúde física e mental, ou melhor, físico e psíquica (psicossomática). Temas como estes, servem de instrução para toda a humanidade.
Um outro tema me chamou bastante atenção. Peço permissão para fazer alguns comentários, pois achamos que a explicação dada está escrita de forma um tanto confusa quando se trata de Ego e personalidade.
Em primeiro lugar. O ego não pode ser eliminado. Querer eliminar o ego é tão absurdo como querer eliminar a luz
do Sol. O ego é o centro de consciência objetiva e não pode ser confundido com a personalidade que é uma
máscara ou melhor, muitas máscaras criadas para servirem
ao ego.
O ego usa as máscaras para representar o seu papel principal no teatro da vida. Os títulos como, advogados, professores, médicos, artistas, comerciantes, cozinheiros, etc. Forma a personalidade que é uma energia psicológica que tem início em cada nascimento e termina com a morte.
Assim como uma semente germina na terra e se torna uma árvore frondosa, da mesma forma o ego tem origem no id, no inconsciente. Sem ele seríamos incapazes de perceber o mundo em que vivemos.
Freud escreve duas teorias: a Teoria Topográfica, conhecida como os três andares do psiquismo (consciente,
pré-consciente e inconsciente) e a Teoria estrutural formada pelo id, ego e superego.
Ed é o conjunto de impulsos naturais e inconscientes que se regem pelo princípio do prazer. Id é igual a isso que
não se conhece, que não se sabe.
Ego é uma parte do id modificada pelas influências ambientais, sobretudo pela educação. Se guia pelo princípio da realidade e procura através de vários mecanismos satisfazer os impulsos do id.Super-ego é uma modificação do ego por interiorização das forças repressivas que o indivíduo encontrou no discurso do seu desenvolvimento. São todas as atitudes de controle moral do ego, que foram introjetadas na infância, sobretudo pela atuação dos pais.
Não devemos confundir o ego com os sete pecados capitais como ensina o Mestre Samael Aun Weor. Os sete pecados capitais ou agregados psicológicos, são simplesmente vícios de um ego enfermo, de uma mente degenerada e podem ser eliminados com uma disciplina pessoal e o controle das energias reprodutoras transmutadas alquimicamente de forma correta, para que o ego resplandeça e se transforme no verdadeiro SER, o Self ou verdadeiro centro da sabedoria.
José Raimundo Pinto Amorim, São Luís – MA – BRASIL.
Mi nombre es Gerardo S. Gómez D. vivo en Monterrey, N.L. MEXICO, quisiera saber si en esta ciudad (Monterey) hay un grupo de GEMA INICIADOS. Si hubiera me podrían indicar la dirección por favor. Saludos y bendiciones.
Resp. No tenemos todavía un grupo allí. Tal vez podríamos organizarlo contigo.
Meditación |
Después de cambiar la actitud, pasando de la horizontal a la vertical sigue otra etapa, la del silencio, que ha ser descrita cuidadosamente porque existen varios tipos de silencio. El silencio seguro y verdadero es el positivo, es decir, mantener la quietud interna positiva, en la cual eliminamos, en lo posible, toda actividad espontánea de la mente, durante el período deseado.
Este aspecto del silencio es una condición imprescindible para recibir y registrar influencias superiores. Alguien que trataba de alcanzar este silencio interno escribió en forma risueña estas palabras: “Me encontraba en profunda meditación y sabía que había alcanzado un” lugar interno y, sin embargo, estoy sordo y ciego, es decir ni veo no oigo”. Un milésimo de segundo después llegaba la respuesta humorística: “Si fuera mudo, posiblemente podrías ver y oír”.
El logro y el mantenimiento del silencio interior es una tarea difícil que exige perseverancia y firme determinación, siendo un acto sostenido de la voluntad. Nuestro mecanismo psicológico no está acostumbrado a tal disciplina, se resiste y trata por todos los medios de evitarla. Un torrente de impresiones, emociones, sensaciones, imágenes y pensamientos invaden el campo de la conciencia, comenzando así la feroz lucha por el predominio. Nos parece que nunca lograremos expulsar a los intrusos que llegan de todas partes; pero no por eso hemos de ser drásticos, pues un esfuerzo demasiado enérgico es indeseable y va en contra del objetivo establecido.
Podemos emplear varias técnicas, por ejemplo repetir continuamente una frase o una palabra, o bien, evocar una imagen y mantenerla clara y firme en el centro de la conciencia. Las mejores palabras e imágenes para este propósito son las que sugieren un estado de calma, paz y silencio. Esta es una frase eficaz extraída de un himno de los misterios griegos: “Permaneced silenciosas, oh cuerdas, a fin de que una nueva melodía pueda llegar a mi”. Imágenes como las siguientes son útiles para sosegar la mente: un lago tranquilo reflejando al azul del cielo; la cumbre majestuosa de la montaña; el cielo estrellado en la quietud de la noche.
Quienes se han ejercitado en la meditación o han tenido alguna práctica de ella podrán emplear la técnica de observar la afluencia de corriente mental en forma desapegada y desapasionada, como algo objetivo que no nos pertenece. Si conseguimos mantener esta actitud vigilante positiva durante un tiempo bastante prolongado, la corriente de emociones y pensamientos se tornará cada vez más lenta, hasta que “las aguas psíquicas” se calman.
A veces se presenta una situación opuesta: la de la somnolencia. Este estado debe de evitarse por todos los medios ya que no conduce a la recepción de impresiones superiores y en cambio, puede dar lugar a una condición psíquica mediumnímica indeseable y hasta peligrosa.
Vale la pena realizar el esfuerzo de continuar con el intenso adiestramiento que exige la realización de un verdadero silencio interior: además de ser necesario para la meditación receptiva, tiene un valor espiritual propio y nos conduce a una situación de armonía, paz y alegría silenciosa, dándonos la sensación de una expansión de la conciencia y además es también muy tranquilizadora y refrescante.
No solo los místicos y contemplativos han insistido en el valor del silencio sino también los escritores “laicos”, Caryle Maeterlinck, entre otros. Ejercicios sobre el silencio forman parte del método educativo de la doctora Montessori . Las diferentes maneras de practicar el silencio, las diversas “cualidades” del silencio y también la dificultades, son tratadas muy bien en La Hermandad del Silencio, recopilación hecha por varios autores incluyendo a un Obispo Anglicano y a dos Cuáqueros.
PRACTICA: Realiza durante mayo y junio, todos los días que puedas la meditación enseñada en www.iniciados.org/meditacion/mayjun.htm
Fuente:GMNE.
Textos introductorios a la metafísica |
"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo ala ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley".
El Kybalion.
Este principio encierra la verdad de que todo efecto tiene su causa, y toda causa su efecto. Afirma que nada ocurre casualmente y que todo ocurre conforme a la Ley.

La suerte es una palabra vana, y si bien existen muchos planos de causas y efectos, dominando los superiores a los inferiores, aun así ninguno escapa totalmente a la Ley. Los hermetistas conocen los medios y los métodos por los cuales se pude ascender más allá del plano ordinario de causas y efectos, hasta cierto grado, y alcanzando mentalmente el plano superior se convierten en causas en vez de efectos. Las muchedumbres se dejan llevar, arrastradas por el medio ambiente que las envuelve o por los deseos y voluntades de los demás, si éstos son superiores a las de ellas. La herencia, las sugestiones y otras múltiples causas externas las empujan como autómatas en el gran escenario de la vida. Pero los Maestros, habiendo alcanzado el plano superior, dominan sus modalidades, sus caracteres, sus cualidades y poderes, así como el medio ambiente que los rodea, convirtiéndose de esta manera en dirigentes, en vez de ser los dirigidos.
Ayudan a las masas y a los individuos a divertirse en el juego de la vida, en vez de ser ellos los jugadores o los autómatas movidos por ajenas voluntades. Utilizan el principio, en vez de ser sus instrumentos. Los Maestros obedecen a la causación de los planos superiores en que se encuentran, pero prestan su colaboración para regular y regir en su propio plano. En lo dicho está condensado un valiosísimo conocimiento hermético: que el que sea capaz de leer entre líneas lo descubra, es nuestro deseo.
PRACTICA. En tu vida hay situaciones que te gustaría cambiar. Identifica las causas que le dieron origen. Provoca otras causas y con esto, cambia los efectos.
Temas de instrucción |
La metafísica se distingue de la ciencia ortodoxa en que aquélla contempla al ser humano ocupando un estado intermediario en la escala de la vida, en vez de constituir su peldaño más elevado, basando en esta hipótesis su doctrina de la iniciación, y el aceleramiento de la evolución individual que puede obtenerse con ella. Si se recuerda, como puede comprobarse históricamente, que las Escuelas de Misterios enseñaban la doctrina de la evolución en tiempos en que las ciencias ortodoxas enseñaban la doctrina de una creación especial, un universo estático o la "creación espontánea", no parece imposible que la actual ciencia ortodoxa pueda finalmente admitir el resto de las hipótesis esotéricas, de las cuales, por lo demás, se han aceptado científicamente muchas otras.
El esoterismo empieza donde termina la ciencia exotérica. Esta última deriva sus conocimientos de las observaciones de los fenómenos, mientras que la primera opera mediante métodos intuitivos.
El esoterista necesita del trabajo grupal para lograr sus objetivos, para intercambiar conocimiento y luego para realizar trabajos de alta magia ceremonial, sin la cuál sería imposible el trabajo esotérico y la comprensión de realidades trascendentales. El esoterista sigue un camino, un sendero ya comprobado desde tiempos inmemoriales.
Todo conocimiento, tanto esotérico como exotérico, es deseable que sea lo más preciso posible; esto se puede lograr sólo mediante la observación y la experimentación. Sin embargo, el procedimiento científico es mucho más lento que el esotérico. El ser humano necesita luchar diariamente y en forma muy acelerada para poder resolver sus problemas. Para esto necesita desarrollar y usar todas sus potencialidades, incluyendo la intuición, una de las facultades más elevadas del ser humano que es específicamente desarrollada por el esoterismo.
La metafísica siempre va más adelante que la ciencia tradicional, adelantándose por siglos al conocimiento, debido a que el método científico exige la comprobación y observación física de los fenómenos. Sin embargo, el esoterismo está lleno de charlatanes y de escuelas de intelectuales que hablan sobre el tema, pero cuyos guías carecen totalmente de un verdadero desarrollo iniciático.
La ciencia exotérica debe ser considerada como una cúpula labrada en forma noble y permanente en piedra, y el esoterismo verdadero viene a ser como la estructura metálica que mantiene las paredes no terminadas en su lugar, hasta que se dé con la necesaria clave y pueda quedar todo en su sitio. Conforme aumenta la obra material y se va rellenando el edificio, la estructura primitiva se va retirando, puesto que ya no es necesaria y todo lo que cada nuevo descubrimiento agrega al dominio del conocimiento científico exacto, hace retroceder otro tanto a la metafísica en los dominios de lo Invisible, manteniendo siempre su objetivo, que es el de servir de armazón temporal, para que la mente humana pueda seguir operando e impulsando la vida progresivamente hacia sus fines ultérrimos.
cee-m.nm
Antiguamente la enfermedad se dividía en dos categorías: aguda y crónica. Las enfermedades agudas irrumpen repentinamente, desarrollan su curso en un período relativamente breve, y al alcanzar una crisis súbita, el enfermo moría o se salvaba. Si bien dichas enfermedades pueden tener origen en actitudes mentales repentinas o extremas, son, en su mayoría, de origen físico. Derivan de algún exceso físico, del contagio, o de algún quebranto del sistema. Son agentes de un inminente Karma, y deberían ser enfrentadas por el filósofo con la mejor voluntad posible y soportadas pacientemente. Dichas enfermedades enseñan mucho, pues en la mayoría de los casos su causa es clara o puede descubrirse con poco esfuerzo reflexivo. Por supuesto que una enfermedad aguda puede ser consecuencia de una acumulación de circunstancias, pues cada hombre tiene su punto débil. Los animales no tienen otro remedio que soportarla. Por el contrario, el hombre soporta y al mismo tiempo reflexiona, y si bien la reflexión es posterior, resulta mejor que nada. Las circunstancias están tan íntimamente ligadas que podemos prevenirlas por un acto de reflexión y reflexionar por anticipado.
Por el contrario, las enfermedades crónicas, casi invariablemente se originan en el temperamento, incluso cuando son aparentemente de índole contagiosa, ya que los iguales se atraen, y una enfermedad sólo persiste y prospera allí donde la alimentan similitudes mentales. Por tanto podemos afirmar que la mente es, o el origen de la enfermedad, o bien, que infecta el cuerpo al punto de convertir a la naturaleza física en terreno fértil para el arraigo y florecimiento de la enfermedad. Las enfermedades de larga duración, que aumentan con los años, y que finalmente absorben, por así decirlo, al individuo, hasta el extremo de que la enfermedad, y no el hombre, es quien continúa viviendo, casi siempre afectan a las personas mental o emocionalmente desequilibradas. Se cuenta que hubo una vez un gran filósofo con una mente tan equilibrada que no podía morir, hasta que se supo que tuvo que suicidarse para no tener que vivir eternamente.
Recordemos el famoso "Coche de un caballo, construido el día del terremoto de Lisboa". Este inolvidable coche fue hecho sin un solo punto débil, y debido a que cada parte era igualmente fuerte, la carroza duró cien años y un día, al término del cual toda la estructura se deshizo al mismo tiempo. ¿Acaso no simboliza esto la trayectoria del sabio? Puesto que no posee debilidades desiguales, muere de golpe y de una sola vez, mientras que la mayoría de las personas mueren gradualmente a lo largo de la mitad mejor de sus vidas.
Hasta cierto punto, la duración de la existencia física depende de la constitución. Tampoco podemos dejar de tener en cuenta las tendencias hereditarias, que en la mayoría de los casos perduran solamente como tendencias a menos que alguna indiscreción traicione a la naturaleza.
Las enfermedades crónicas generalmente atacan después que ha transcurrido la mitad de la vida, pues se necesitan muchos años para que la corrupción mental consiga arraigar dichas enfermedades. Salvo casos excepcionales, las mentes de los jóvenes son demasiado flexibles y se recuperan con demasiada facilidad como para ser dominadas y limitadas por alguna idea perversa. Además, hasta la mitad de la vida, la vitalidad innata del cuerpo le permite soportar con relativa impunidad, las insidiosas corrosiones del alma. Pero así como la lluvia termina por desgastar la piedra, también el tiempo debilita todas las estructuras. A través de la repetición, se establece un ritmo desintegrador, y el cuerpo comienza a quebrarse por efecto de su monotonía.
Muchas de las enfermedades crónicas son una suerte de decadencia. Advierten al individuo que la vida interior ha comenzado a retirarse, desalojada de su centro por circunstancias adversas. De manera que aquél que sufre alguna interminable enfermedad, debería comprender que, o utilizó sus facultades racionales tan equivocadamente, o actuó con tanta imprudencia, que puso en peligro los valores internos, y que, a menos que corrija el mal, no llegará a los setenta años. El médico puede poner muchas objeciones a esta idea, pero con todo, el hecho subsiste, y el sentido común apoya esta tesis. La mente puede controlar el destino del cuerpo, así como esta comprobado que el individuo puede, en virtud de una tiranía intelectual, hacer estallar su cerebro o estropearse, también el cuerpo, como el más indefenso servidor de la mente, debe soportar, con la mayor tolerancia posible, los excesos de su parte soberana.PRACTICA. Decídete a participar más activamente de estas enseñanzas con el objeto de alimentar también a tu ser espiritual, que es el que comanda a todos tus demás vehículos.
Manly P. Hall
Evaluación |
Esperamos gustosos tu comentario sobre lo conversado hoy. Escríbenos a gemamundo@iniciados.org INDICAR CIUDAD Y PAÍS, por favor.
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Preparado por Serval